Le dijo que se lo pensara dos veces,
antes de actuar, piensa, recapacita. Pero le aseguró que iba a hacerlo pensándolo
dos y pensándolo una vez, le hizo creer que valia la pena luchar por ello. Las cartas
estaban sobre la mesa, sabía que algo ocurriría, para bien o para mal esa noche
era decisiva. Y empezó a creer que era verdad, que realmente lo estaba haciendo
bien, hacía lo correcto. Qué sentimiento tan desagradable la envolvió después,
algo que ningún ser humano le había hecho sentir antes. Se desvaneció. Se hizo
pequeña, inservible, perdió su valor. Sus esperanzas destrozadas en añicos la
rodeaban. Todo había vuelto a ser tan inútil. Pero no, no era su culpa, lo
había intentado y lo había intentado más fuerte. Has hecho todo lo posible, se
dijo, le tocaba a él y no ha jugado bien. Cegado, desperdició la oportunidad,
no arriesgó, aun sabiendo que era lo que debía hacer. Y ahora, ahora ya nada
volverá a estar bien, demasiada mierda de por medio, demasiado rencor,
demasiado orgullo, pero ante todo, demasiadas palabras sin decir.
La humanidad del ser humano radica en sus sentimientos.
30 ago 2012
12 jul 2012
With nothing to say but nothing to hide from
now the pleasure unknown
now it's gone, forever gone
5 jul 2012
MH
La suerte, a veces, se mueve a tu
favor y comienzas a percibir tu realidad más próxima con más claridad. No sabes
hacia donde te conducirán los actos que
realices, ni siquiera divisas el camino correcto para seguir. Simplemente sientes
que ese algo que una vez estuvo ahí,
se vuelve cada vez más invisible. No es bueno tener presente aquello que echas
de menos, no hace más que avivar ese sentimiento de añoranza del pasado. Aprendes,
aceptas que nada es fácil si no luchas por ello. Y sin querer, te encuentras
con un millón de posibilidades que esperan, en una lista imaginaria, a ser
vividas.
13 jun 2012
Puedes convertir ese profundo anhelo en una
adicción, un ansia que te va consumiendo por dentro. Te conviertes en una
persona adicta a una tristeza que finge estar preparada para todo. Cara al mundo
estás llena de energía, tus fuerzas no permitirán que te derrumbes fácilmente y
el resto de los placeres de la vida, te animan a continuar. Pero esta adicción
te quema, se expande, llega a todas las partes de tu ser, sin embargo, te
gusta, la recibes con los brazos abiertos e incluso la buscas en los momentos
de soledad. No quieres que desaparezca, comienzas a sentir como se apodera de
ti, de tus pensamientos, la esperas, la aceptas, la quieres.
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