La humanidad del ser humano radica en sus sentimientos.
13 jun 2012
Puedes convertir ese profundo anhelo en una
adicción, un ansia que te va consumiendo por dentro. Te conviertes en una
persona adicta a una tristeza que finge estar preparada para todo. Cara al mundo
estás llena de energía, tus fuerzas no permitirán que te derrumbes fácilmente y
el resto de los placeres de la vida, te animan a continuar. Pero esta adicción
te quema, se expande, llega a todas las partes de tu ser, sin embargo, te
gusta, la recibes con los brazos abiertos e incluso la buscas en los momentos
de soledad. No quieres que desaparezca, comienzas a sentir como se apodera de
ti, de tus pensamientos, la esperas, la aceptas, la quieres.
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