En época navideña todo son reencuentros y sonrisas, la familia se une después de todo un año de separación. La hipocresía surge en un ambiente ficticio de felicidad y ¿para qué? Para recordarnos lo frágil que es la vida humana, lo sencillo que es hacer daño con dos simples palabras.
La ilusión se intercambia dice Coca-cola, pero yo creo que se destruye igual que todo lo demás. Veamos que nos espera en el saco de los Reyes Magos y esperemos que el nuevo año sea más tranquilo que el anterior. Busquemos objetivos que no cumpliremos y personas que no nos corresponderán, sigamos nuestros caminos con un poquito de alcohol y humo y esa bombillita se encenderá.