Pensando y pensando, llega a la conclusión de que nada va a salir como uno espera, que la tostada no cae siempre por el lado de la mantequilla ni que los cuentos son reales. Algo tan simple como una idea, se vuelve hacia su reflejo y muestra una versión de la historia nunca anunciada. De pronto un foco de luz ilumina un camino nuevo en la ruta. Incursiones personales que se divisan como relaciones sólidas y de confianza. ¿Los nuevos pilares de la Tierra?