La humanidad del ser humano radica en sus sentimientos.



13 jun 2012


Puedes convertir ese profundo anhelo en una adicción, un ansia que te va consumiendo por dentro. Te conviertes en una persona adicta a una tristeza que finge estar preparada para todo. Cara al mundo estás llena de energía, tus fuerzas no permitirán que te derrumbes fácilmente y el resto de los placeres de la vida, te animan a continuar. Pero esta adicción te quema, se expande, llega a todas las partes de tu ser, sin embargo, te gusta, la recibes con los brazos abiertos e incluso la buscas en los momentos de soledad. No quieres que desaparezca, comienzas a sentir como se apodera de ti, de tus pensamientos, la esperas, la aceptas, la quieres.

30 may 2012

Olvídate de mi


Por naturaleza, las personas actuamos de acuerdo a aquello que nos interesa. No existen personas desinteresadas, tampoco actos desinteresados…Incluso estos últimos, se realizan con un interés indirecto de satisfacer a un tercero. Entonces me pregunto ¿está mal buscar el propio interés? La primera respuesta moral que acude a mi cabeza, me dice que sí, siempre que un tercero salga dañado. ¿Pero y si es realmente necesario conseguir ese beneficio? ¿Y si se trata, de ser más persona? Ahora me hago un lío, buceo entre pensamientos que vienen de todas direcciones intentando encontrar un argumento que me permita actuar.
Tal vez la respuesta correcta se encuentra en el equilibrio, tal vez se puede llegar a un acuerdo que permita el intercambio de intereses (me das te doy), tal vez, es posible evitar el daño. Sin embargo, a veces encontramos la solución cuando el nudo está demasiado apretado y la dificultad para deshacerlo es mayor.

10 abr 2012


A veces, luchamos por algo solo para descubrir que cuando lo conseguimos, nuestras metas han cambiado. Para algunos, es demasiado tarde. Las líneas han sido dibujadas y el daño ha sido hecho. Pero otras veces consigues lo que siempre habías querido, solo para descubrir que no era lo que realmente necesitabas.