A
tan solo unas pocas horas de comenzar una nueva etapa siento que estoy dando
pasos sobre arenas movedizas, mi seguridad brilla por su ausencia en estos
momentos. Y es que no creo sentirme mejor mañana por la mañana, no tengo
expectativas, me faltan ganas…Intento dormir, conciliar un sueño reparador de
esos que te aclaran las ideas, de los que despiertas confiando más que nunca en
ti mismo, pero ese no es mi caso. Lejos de poseer lo que realmente quiero, disfrazo
mis pensamientos con efímeras fantasías. Nada especial, nada mágico para la
pequeña que deja de serlo. Todo sigue igual. Una sonrisa me daría los buenos días
y yo respondería con un beso, pero ese no es mi caso, eso no será verdad.