La humanidad del ser humano radica en sus sentimientos.



17 nov 2011

Amarga felicidad

Y un mar inunda el resto de los pensamientos que quedaron pendientes, meciéndolos al compas de una suave brisa de sabor invernal. Las gotas caen siguiendo el curso de la gravedad y nadie las va a parar. ¿Quién osaría a desafiar a la Gran Madre?
Mientras tanto, en algún rincón escondido y maravilloso, se encuentra un ser que solo pide un poco de atención. La noche aparece con su esplendor glamuroso ante los ojos de todos, pero nadie se atreve a dar el primer paso.