Después de todo, ha conseguido superarse a sí misma y demostrarse que puede con esto, eso, aquello y mucho más. A pesar de que no deja de pensar en lo que podría haber ocurrido, a pesar de la presencia en sueños de su conciencia, rebelándole miedos internos y descolocando su realidad. A pesar de todo, ha mirado en el espejo y se ha visto más segura que nunca, ha sonreído y se ha dicho que no dejará de sentirse así. La unión hace la fuerza, pero la fuerza interior la fundamos en lo más profundo de nuestro ser, uno y otro y cada persona capaz de superarse. El camino está lleno de preguntas y exámenes que pondrán a prueba su existencia, pero ella está dispuesta a caer una vez detrás de otra. Se permitirá dudar, llorar, sentir…pero nunca rendirse.