Buscamos un algo que nos haga clic, que no solo encaje con nuestra forma de ser, sino que la motive hasta el punto de no querer parar. Siempre mantenemos diversos pensamientos diferenciados en nuestra mente que perduran en el tiempo. Unos patrones ya seguidos, que insistimos en encontrarlos de nuevo. Sin darnos cuenta de que lo realmente bueno para la vida, son las cosas nuevas, las nuevas experiencias. Lo monótono es difícil de dejar, es lo que tiene el sedentarismo…La clave surgirá cuando menos lo deseemos, pero es tan duro no desear.