Huracanes sin aire, maremotos sin agua salada, epicentros sin origen y montañas sin cúspide. Lágrimas sin forma, el infinito limitado, remedio para la muerte, un corazón sin sangre. Explosiones sin ruido y pérdidas sin dolor. Problemas sin causa, perfumes sin olor…vidas apagadas por la desesperación, ¿qué es peor?