La humanidad del ser humano radica en sus sentimientos.



20 nov 2010

Michael

Durante el largo recorrido de nuestra vida, nos encontramos con pequeñas esencias que permanecen con nosotros a pesar del tiempo. Estas esencias no son más que personas, personas que nos acompañan en el camino, con las que compartimos nuestra vida y nuestros recuerdos. Estas personas hacen que vivamos los mejores y los peores momentos de nuestras vidas, no me cansaré de decir que es gracias a ellas que somos quiénes somos, porque son ellas las que conforman nuestra vida. Es gracias a ellas que guardamos recuerdos escondidos en nuestra memoria, fragmentos de tiempo que perduran por encima de los estragos de la edad. Miras hacia un rincón de tu cuarto y ahí está, esa azulejo pintado con óxido de cobre que enlaza tu mente hacia esa persona, ese gran amigo que te  ha escuchado y te ha dado su consejo cuando lo has necesitado, ese amigo con el que has compartido cuarto, con el que has viajado y el que tantas cosas te ha enseñado. Porque si en algo se tiene que resumir la función del ser humano es en aprender, aprender de lo que te rodea y de quienes te rodean. No hay nada más bonito que los recuerdos, pues si la función del ser humano es aprender, la de los recuerdos es recordarte todo lo que has vivido y aprender de ello.