Bien, supongamos que todas las personas pasan por ciertas épocas en sus vidas, en las que las dudas y los temores están a flor de piel.
Supongamos también, que todas las personas poseen la capacidad de superar esas épocas y poder seguir con sus respectivas vidas. Supongamos que se alcanzan las metas y se viven los sueños. Supongamos que todo marcha como pensábamos. Supongamos que eres feliz.